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28/04/2011

Pobreza y corrupción: ¿Somos corruptos porque somos pobres o somos pobres porque somos corruptos?

“Colombia es un país que se encuentra azotado, incesante y agresivamente por la corrupción. Los tristes pronósticos del desangre fiscal se miden en billones de pesos. Todos los proyectos del Gobierno hacen agua (…) Colombia retrocede en el avance social, mientras que la corrupción campea y triunfa (…)”Estas fueron las declaraciones del Juez 33 de Control de Garantías, quien dictó medida de aseguramiento contra los primeros cuatro ex funcionarios del Ministerio de Agricultura procesados por el caso de Agro Ingreso Seguro (AIS). Para Sandra Morelli, Contralora General de la República, “la corrupción nunca había sido tan envolvente, tan refinada como la vemos hoy. Es una práctica abominable que ocasiona más atraso que el mismo conflicto armado. Una de esas fuerzas capaces de arrodillar al Estado”. Estas son declaraciones mayores.

¿Por qué la corrupción se considera un problema tan importante en relación a la pobreza? Indudablemente por sus consecuencias. La mala utilización de los recursos y los continuos y millonarios robos se traducen en un costo de oportunidad muy grande, el de la posibilidad de haber utilizado esos dineros en inversiones que redundaran en el beneficio social. Además la corrupción impide establecer relaciones de confianza, que con el tiempo se traduce en dificultades para llegar a acuerdos y lograr consensos.

Este problema es quizás uno de los más graves que afronta el país. Ha dejado de ser una práctica escondida para convertirse en un hábito y hoy por hoy se puede decir que hay corrupción en todo nivel. Según la organización Transparencia por Colombia, se define como el “mal uso o abuso de posiciones de poder -o de la confianza- para obtener beneficios privados en detrimento del interés colectivo”.  

Basta con leer algunos titulares publicados durante las últimas semanas en la prensa escrita para ver una radiografía de la crisis por la que estamos atravesando: por un lado, las irregularidades en el programa Agro Ingreso Seguro (AIS) del Ministerio de Agricultura tiene en la cárcel a los primeros cuatro investigados. Con este programa se permitió que los contratos de los programas pensados para generar progreso en el sector agrícola, de cara a la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio con EE.UU, no cumplieran con su objetivo. Se convirtió en una ‘feria de subsidios’ que benefició a manos escogidas y privilegiadas.

Por otra parte, el descubrimiento del denominado ‘carrusel de la contratación’ ha puesto en evidencia irregularidades financieras, pagos a funcionarios públicos, adjudicación indebida de contratos, captación de dinero y otras transgresiones a la ley en el proceso de contratación de obras públicas para Bogotá. Tiempo después la revista Semana denunció cómo varios militares condenados por violaciones de derechos humanos gozan de extravagantes privilegios en el Centro de Reclusión Militar de Tolemaida. Allí viven cómodamente y algunos de ellos siguen activos, recibiendo sueldos y otros beneficios, pese a tener en firme condenas de hasta 40 años.

Con frecuencia se plantea una hipótesis frente a las consecuencias y determinantes de la corrupción. Se afirma que existe una relación entre esta, la pobreza y el crecimiento económico. Según esto la corrupción tiene una relación negativa con el crecimiento económico (a medida que aumenta el crecimiento disminuye la corrupción), pero directa con la pobreza (si aumenta la corrupción aumenta la pobreza). Sin embargo, y como afirma Mauricio García en su columna en el diario El Espectador, aunque en Colombia ningún investigador ha sostenido que la corrupción tenga efectos benéficos sobre el desarrollo, muchos continúan creyendo que es un mecanismo para hacer justicia social por mano propia, pues permite que los pobres accedan a recursos que en principio solo están reservados para los ricos. En este orden de ideas no tendría nada de malo robarle la plata al Estado.

Entonces, ¿cuál puede ser la causa de la persistencia de la corrupción en nuestro país?, ¿somos corruptos porque somos pobres? o ¿somos pobres porque somos corruptos?

Por último, frente a la necesidad de encontrar una solución al problema de la pobreza: ¿Cuál podría ser la mejor solución? ¿Favorecer el crecimiento económico? o ¿atender una antigua invitación del ex presidente Julio Cesar Turbay, quien afirmaba que era necesario “reducir la corrupción a sus justas proporciones”?

 



Comentarios

 
Sebastian De Jesus   Perez Meneses, enviado el 10/05/2014 01:36:34 p.m.
Colombia es un país que se encuentra azotado, incesante y agresivamente por la corrupción. Los tristes pronósticos del desangre fiscal se miden en billones de pesos. Todos los proyectos del Gobierno hacen agua. Colombia retrocede en el avance social, mientras que la corrupción campea y triunfa. Ahora, si nos realizamos una pregunta puntual , de por que el colombiano siempre desea el bien individual y no el colectivo, la razón esta muchas veces ligada a complejos y malas acciones de tipo moral como no dejar progresar a un compatriota y en consecuencia lo mas lógico seria tratar de apoyarlo y brindarle oportunidades para su sustento y el crecimiento social se le critica y discrimina es decir la formación personal del colombiano carece de principios y valores que junto a la educación son base fundamental para un desarrollo equitativo pulcro e integro en pensamiento y sentimientos como seres humanos. El otro punto crucial es el siguiente ¿Por qué la corrupción se considera un problema tan importante en relación a la pobreza? Indudablemente por sus consecuencias. La mala utilización de los recursos y los continuos y millonarios robos se traducen en un costo de oportunidad muy grande, el de la posibilidad de haber utilizado esos dineros en inversiones que redundaran en el beneficio social. Además la corrupción impide establecer relaciones de confianza, que con el tiempo se traduce en dificultades para llegar a acuerdos y lograr consensos. Este problema es quizás uno de los más graves que afronta el país. Ha dejado de ser una práctica escondida para convertirse en un hábito y hoy por hoy se puede decir que hay corrupción en todo nivel. y se puede definir como el : mal uso o abuso de posiciones de poder -o de la confianza- para obtener beneficios privados en detrimento del interés colectivo. Definitivamente, el gran problema de Colombia está enquistado en los antivalores arraigados en su cultura. La ignorancia social, la falta de responsabilidad civil, la indiferecia social e indisciplina y la carencia de sentido de cohesión social. Esto se explica en la permanencia de la cultura del dinero fácil, las marrullas, la politiquería, el clientelismo, etc. Es falta de educación en responsabilidad social, falta de valores, lo que lleva a la corrupción. La pobreza es consecuencia a esta, pero la proyecta más, ya que sin educación no hay manera de que la ciudadanía denuncie y genere una revolución civil para derrocar a sus gobernantes ni tampoco que se venda al mejor postor. La sensación de impotencia, la sensación de desesperanza, frente a un estado que no representa soluciones ni desarrollo social para ninguno de los colombianos. No es precisamente una educación académica, sino una educación en conciencia política y civismo, la que promueve que un ciudadano tome conciencia de que le conviene como persona de estado para su país. Por otra parte los funcionarios públicos, los políticos, los bancos, etc, todos aquellos que tienen el poder, también son ignorantes, deliberadamente culposos, ya que aunque tengan educación "académica" ( y perdonen la expresión pero son : ladrones de doctorados y cuello blanco ) no tienen conciencia moral, de que cada acto egoísta de enriquecimiento ilícito y violación a la justicia; es un acto que destruye cada vez más su propio país. Son personas sin conciencia. Sin educación y con una GRAN POBREZA MORAL.
 
Andres  Hernandez, enviado el 03/01/2014 09:34:30 a.m.
dejar de ser pobre no es negocio, no te dan casa gratis, no te dan salud gratis (sisben),no te regalan plata (familias en acción), no te cuidan los hijos gratis (comedores, guarderias y madres comunitarias) hay que pagar impuestos, salir de la invasión significa pagar Energía, Agua e impuestos y empezarse a preocupar por trabajar ser pobre es una epidemia por que en un país como este no ser pobre es un mal negocio
 
Carlos  Rodriguez, enviado el 06/11/2013 03:30:53 p.m.
Definitivamente, el gran problema de Colombia está enquistado en los antivalores arraigados en su cultura. La ignorancia social, la falta de responsabilidad civil, el importaculismo social y la carencia de sentido de cohesión social. Esto se explica en la permanencia de la cultura del dinero fácil, las marrullas, la politiquería, el clientelismo, etc. Es falta de educación en responsabilidad social, falta de valores, lo que lleva a la corrupción. La pobreza es consecuencia a esta, pero la proyecta más, ya que sin educación no hay manera de que la ciudadanía denuncie y genere una revolución civil para derrocar a sus gobernantes, revoque el congreso, anule las votaciones, se abstenga de participación electoral, boicotee la industria o se manifieste generando un complot general en la producción económica de la nación. La sensación de impotencia, la sensación de desesperanza, frente a un estado que no representa soluciones ni desarrollo social para ninguno de los colombianos. No es precisamente una educación académica, sino una educación en conciencia política y civismo, la que promueve que un ciudadano tome conciencia de que le conviene como persona de estado para su país. Por otra parte los funcionarios públicos, los políticos, los bancos, etc, todos aquellos que tienen el poder, también son ignorantes, deliberadamente culposos, ya que aunque tengan educación "académica" ( ladrones de doctorados y cuello blanco ) no tienen conciencia moral, de que cada acto egoísta de enriquecimiento ilícito y violación a la justicia; es un acto que destruye cada vez más su propio país. Son personas sin conciencia. Sin educación y con una GRAN POBREZA MORAL.
 
Jose   Deynes, enviado el 29/11/2012 11:41:10 a.m.
Mientras los que se encuentran en la capacidad de negociar con el estado, lo sigan desangrando y los que representan a el estado no hagan valer al estado, la violencia, la miseria y la falta de educacion se perpetuaran.
 
luis  lopez, enviado el 22/05/2012 08:14:37 a.m.
¿por que los corruptos tienen que aprovecharse de las personas que depositan la confianza en ellos creyendo que van a mejorar el país y como siempre no cumplen con ninguna de sus promesas y solo abusan de la confianza que se les brinda para estafar al país y las personas que si queremos un ambiente mejor?..."POR LOS CORRUPTOS ES QUE ESTAMOS COMO ESTAMOS"
 
juan manuel  Navia, enviado el 05/02/2012 06:07:15 p.m.
Ya lo afirmo el "sabio" Guido Nule : " la corrupcion es inherente al...contratista..al abogado..al politiquero...al juez vendido...a Avaro Furibe...a Andres F. arias...a Yidys...a la coneja del das...al senado...,etc,etc," Somos un pasi de pobres,porque los que nos han gobernado, por decadas, se han robado al pais!!!
 
Ricardo  Avila, enviado el 01/12/2011 01:25:10 p.m.
Como bien lo apunta uno de los comentaristas, no somos corruptos por ser pobres. La corrupcion colombiana se da como consecuencia de un rompiento de valores que se da como resultado de la busqueda del dinero facil y rapido. No sigamos poniendo excusas para todo, como buenos colombianos, somos corruptos no como salida a la pobreza sino que ya es parte de la mentalidad colombiana. Y quitar esto de alli es un trabajo que debe empezar condenando ejemplarmente a gente como los Nule.
 
HUGO  BELTRÁN, enviado el 03/05/2011 07:54:10 a.m.
¿Quien es más corrupto? La persona que propone una dádiva a cambio de un favor exclusivo y para beneficio personal o la persona que la recibe para favorecer exclusivamente a su proponente, este es el fondo de corrupción que traduce automáticamente en pobreza. Dentro de las novedades de las nuevas normas sociales y de etiqueta en Colombia de los últimos 50 años esta la de “ofrecer” y la de “recibir” para lograr un beneficio exclusivamente personal y esto sucede acrecentándose a diario porque la ética profesional y moral ya desaparecieron de nuestros principios de convivencia. En Colombia sobrevive quien es más hábil corruptamente hablando, quien no pide favores a cambio de prebendas ingresa inmediatamente a incrementar el equipo de la pobreza, la realidad es esta y no más que esta. La escuela que han transmitido lo lideres de la corrupción han logrado que los pertenecientes a los grupos de la pobreza olviden sus principios morales porque también tienen derecho a la vida digna, los actores principales en la transmisión de valores y en las calidades humanas han desaparecido extrañamente, los estudiosos moralistas ya no existen, los investigadores humanitarios no levantan cabeza, para los educadores y docentes la definición de ética solo queda y se puede leer únicamente en los diccionarios y grandes enciclopedias, el factor multiplicador matemático del dinero lo mueve y lo puede todo hasta aplicarlo con integrales, exponenciales, derivadas, y límites ahora incluyendo hasta la ley de la relatividad, porque en definitiva es más corrupto para la sociedad la persona que recibe que la persona que ofrece ¿o no es así? de su mente ya perversa y alienada esta la respuesta aparentemente correcta. La economía crece de la mano de la pobreza y son dos aliados insustituibles para hablar de desarrollo, mientras los economistas no revalúen sus objetivos con precisión y transparencia seguiremos pensando únicamente en beneficio personal y más pobreza.
 
Humberto  Castañeda, enviado el 28/04/2011 07:41:42 p.m.
Sin duda un interesante análisis frente a un problema complejo con hondas repercusiones en lo social, en lo económico y en lo político. En mi opinión, la corrupción hace parte de la configuración mental de los colombianos toda vez que admiramos el enriquecimiento rápido, sea lícito o no. Es de recordar que los señores Nule fueron portada de la revista Semana y se les consideró los “nuevos cacaos”. Creo que la solución puede estar en el fortalecimiento de organizaciones sociales autónomas con capacidad no sólo de vigilar y controlar, sino también de proponer, de aportar y de ejecutar. Sin embargo, la efectividad de estas organizaciones depende, en buena parte, de la formación de ciudadanos responsables y solidarios, lo cual requiere hacer de la educación la primera prioridad de inversión pública, con un fuerte control social para orientar y exigir resultados a las instituciones educativas. Probablemente el país no esté preparado para optar por una transformación cultural de esta magnitud; sin embargo, lo improbable está dentro de lo posible. Foros virtuales como éste y las redes sociales pueden marcar la diferencia.
 
Pablo  Villar, enviado el 28/04/2011 04:49:25 p.m.
No entiendo por qué al final se hace una dicotomía entre crecimiento económico y la reducción de la corrupción ("a sus justas proporciones"). Corrupción hay en todas partes, de Noruega a Sierra Leona, es tal vez inevitable; sin embargo, es más que evidente la necesidad de reducirla. La cuestión, tal vez, es hasta qué punto puede reducirse sin que se reduzca la pobreza y viceversa. Creo que las raíces de este problema circular están en la dificultad de ententer que los valores de una sociedad aveces están por encima de los de los individuos: en Colombia, de manera particular, la idea de país rara vez pasa de café, niñas bonitas, ranas y paisajes. ¿Por qué?

 

 
 
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Imagen: ‘Corrupción’ (Betto). Fuente:
http://bettoespectador.blogspot.com/search?q=corrupcion

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Referencias del artículo

- De la Torre, C. (2011, 12 de abril) La gallinita de los huevitos de oro. El Espectador, p. 28.
García, M. (2011, 9 de abril) La corrupción como norma. El Espectador, p. 28.
Redacción Informe Especial (2011, 27 de marzo) Lupa a los $10 billones de más para concesiones. El Tiempo (Debes Leer), p. 3
- Samper, D. (2011, 10 de abril) El momento del volantín ha llegado. El Tiempo (Debes Leer), p. 11.
- Redacción Judicial (2011, 12 de abril) Ingreso seguro, pero a prisión. El Espectador, p. 2.
- Redacción Portada (2011, 2 de abril) Tolemaida Resort. (En línea) Recuperado el lunes 11 de abril de 2011 de la página web de la revista Semana en:
http://www.semana.com/nacion/tolemaida-resort/154427-3.aspx
- Transparencia por Colombia (s.f.) ¿Qué es la corrupción? (En línea) Recuperado el lunes 11 de abril de 2011 de la página web de Transparencia por Colombia en:
http://www.transparenciacolombia.org.co/LACORRUPCION/tabid/62/language/es-ES/Default.aspx


 


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